Tras la sanción a Alberto Contador, el canal francés ha realizado una serie de sketches cuestionando la limpieza (en lo que al consumo de sustancias dopantes se refiere) y la honorabilidad de nuestros mejores deportistas.





A pesar del revuelo que los vídeos han causado entre la opinión pública española y las posibles demandas que puedan interponerse contra el canal, los franceses parecen continuar en sus trece. Los guiñoles continúan la misma línea que ya comenzaran días pasados y parecen hacer oídos sordos a las críticas.

Lo cierto es que la dificultad que presentan los franceses (o algunos de ellos, no está bien generalizar) para asumir las victorias de nuestros deportistas y sus excelentes carreras está resultando cada vez más ridículo.

A las frías acogidas de Rafa Nadal en París y otros sabidos desplantes se suman ahora estos vídeos que no hacen sino  ofender a quienes han hecho de su amor al deporte limpio, su profesión.

Lo que seguramente estén ganando con todo este revuelo sea audiencia. ¿Merecen la pena estos métodos?
Samuel Aranda, fotógrafo español, ha sido galardonado hoy viernes con el World Press Photo 2011 por la siguiente instantánea tomada para el periódico The New York Times:


Se trata de una mujer, con un velo que cubre la práctica totalidad de su cuerpo, consolando entre sus brazos a un familiar herido, cuyo torso abraza emotivamente.

No es el primer español que consigue hacerse con este premio. Hace treinta años, Manuel Pérez Barriopedro, reportero de la agencia EFE, obtuvo el galardón por la siguiente foto: 


¡Qué frío! Estos días no paramos de repetir esta frase, y es que Europa está envuelta en una ola de frío siberiana que ha alcanzado temperaturas de hasta 28 grados bajo cero en el este de Alemania.

La bajada de los termómetros está provocando además problemas en el suministro de energía y en los servicios de transporte en parte del continente.

Italia está siendo uno de los países más afectados de Europa occidental, donde ya ha habido 18 muertos a causa de las bajas temperaturas y donde el consumo de gas está alcanzando máximos históricos.

Aunque en los próximos días las temperaturas darán una tregua, la ola de frío continuará a partir del miércoles.

Este cambio repentino de las temperaturas nos ha dejado numerosas instantáneas, aquí van algunas de ellas: 





Este cambio repentino en las temperaturas no ha enfriado el ingenio de los internáutas:

El déficit ahoga y aprieta cada vez más. Esta realidad se ha cobrado como últimas víctimas las futuras centrales de energías renovables mediante un Real Decreto Ley anunciado por el Gobierno que pretende suspender la concesión de primas a nuevas instalaciones no solo de energía, sino también de residuos y cogeneración. Esas centrales por las que se debe apostar, ese tipo de energía que defienden los expertos medioambientales, la única salida hacia un mundo más sostenible ha sido arrasada.

Cierto es que el sistema eléctrico arrastra un déficit público que alcanza ya los 24.000 millones de euros, pero este freno a la producción de energías limpias puede acarrear graves consecuencias. La dependencia de importaciones de crudo se incrementará y no repercutirá precisamente de forma positiva en el déficit.

Según el Gobierno, las energías renovables han crecido en exceso, especialmente las centrales de tecnología termosolar, y si no se frena esta tendencia, el déficit eléctrico aumentará entre 3.000 y 4.000 millones de euros al año, según advirtió el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria. La inoportuna suspensión no tendrá carácter retroactivo, pero afectará a todas las instalaciones que todavía no hayan sido inscritas en el registro de preasignación de régimen especial. 

Pero, ¿Es realmente necesaria una medida como esta?, ¿Se conseguirá ese “mix equilibrado” que pretende el Gobierno? La realidad, sin embargo, presenta unas previsiones mucho menos halagüeñas para los consumidores, que podrían ver afectada la factura de la luz. Actualmente esta factura está compuesta por dos partidas de igual cuantía. Por un lado, la subasta, según los costes de las empresas eléctricas, y, por otro, los peajes, impuestos por el Ejecutivo. Es evidente que los costes de las compañías van a incrementarse desde el momento en que las subvenciones sean retiradas, y lo más preocupante es si las familias podrán hacer frente a un nuevo dispendio.

Según datos de de la Comisión Nacional de la Energía, en 2011 se destinaron 6.409 millones de euros en primas a las centrales de este tipo, un gasto mucho menor al empleado en países como Dinamarca, donde llevan apostando por este tipo energías limpias desde hace décadas.

El Gobierno no ha ofrecido una estimación clara especificando el ahorro que supondrá la implantación de esta medida, pero prevé economizar unos 160 millones de euros. Se trata de una cifra que a priori puede resultar elevada. Sin embargo, los costes asociados a esta medida son muy superiores.

Las relaciones con países ricos en petróleo deberán reforzarse creando más dependencia de las férreas dictaduras del crudo, con lo que esto supone en términos políticos. Además, se trata de una apuesta encubierta por la energía nuclear que tan mala fama ha recogido durante los últimos años, ya que no solo desaparecerá el excedente de energías producido por las centrales limpias, sino que la producción total se verá afectada. Una medida controvertida que puede traer peligrosas consecuencias en el futuro.
Han cerrado Megaupload. Algunos dirían que se ha hecho justicia con toda la industria cultural. Alegarían que los derechos de autor vuelven a estar en el foco de la atención mundial, gracias a las últimas actuaciones de la justicia estadounidense.

Lo que ha sucedido lo podemos encontrar en todos los medios de comunicación, pero de lo que no se habla es de lo que se ha dejado por medio para llegar a este punto.

No se cuenta cómo la justicia estadounidense se arroga derechos mundiales que aparentemente nadie le ha dado. ¿Por el simple hecho de tener unos servidores en su territorio pueden imponer su ley? ¿Internet se rige por la ley americana?

No se cuenta que los usuarios han quedado indefensos por hacer valer un bien “mayor”, que solo es la defensa de unos derechos de propiedad.

Y por último, nadie parece plantearse qué puede ocurrir en todo este entramado judicial si la resolución final fuera exculpatoria o poco concluyente. Algo, por otro lado, harto probable, dada la maraña de legislaciones a aplicar, independientemente de la claridad de las pruebas que se han hecho públicas.

  
Está claro que perderán los países occidentales en la capacidad de gestión de recursos informáticos. Se derivarán servidores a terceros países  con la excusa de los costes y con la certeza de leyes más permisivas.

Perderán los defensores de los derechos de autor, pues quedarán en entredicho las capacidades para movilizar recursos públicos en la búsqueda de unos intereses privados,  sin nombrar la capacidad demostrada de los poderes públicos para extralimitarse en la aplicación de una legislación que reconoce unos derechos fundamentales a esos usuarios olvidados, así como las soberanías nacionales y sus diferentes legislaciones.

Por cierto, nada muy distinto, salvando las distancias, de lo que ocurre en los tribunales españoles y el uso que de los mismos se ha venido haciendo en los últimos años.

Perderán los usuarios, el Cloud, la legislación, etc. Perderá la libertad, tanto dentro como fuera de Internet, pues la red ya solo es una extensión de la sociedad actual, de esa sociedad globalizada que tanto ansiábamos y a la que no todos los sectores han sabido adaptarse, por más que sean los mismos que hace poco nos la vendían por las ventajas que para ellos suponían.