Estas Navidades ha llegado la explosión. Por fin ese anunciado momento que nos vienen publicitando navidad tras navidad en los últimos años ha llegado. Pero no se ha producido porque las editoriales españolas, las verdaderas número uno en el mercado de habla hispana, hayan tomado la decisión de apostar por las nuevas tecnologías, no. Se ha producido por la llegada “relativa” de Amazon a España. Y digo relativa porque  su almacén nacional aún no es funcional y nos sirven los productos desde Francia o Alemania.

Pero, en lo que a e-books se refiere, da igual. Lo que verdaderamente importa es el modelo de negocio. Un negocio en el que al usuario se le provee de un equipo que facilita el proceso y que tiene un coste ínfimo para cualquier lector, por poco asiduo que sea. Un negocio que, basado en la tienda de libros, facilita al usuario las compras e incluso se aprovecha del consumismo "compulsivo", todo ello a precios mucho más competitivos. 

Es cierto que, a estas alturas, el modelo tradicional sigue siendo la tarta casi completa, pues la venta de e-books no representa aún niveles importantes, pero lo que importa es la tendencia, y lo que no nos podemos permitir es llegar tarde.

Quizá por no mermar unos ingresos seguros en el corto plazo, se ha puesto en peligro la continuidad de unas grandes empresas que hasta ahora eran referencia en el mundo hispano hablante.

Los lectores asiduos, los que compran varios ejemplares al mes, hace tiempo que habían descubierto las ventajas del libro electrónico, pero las editoriales no les escuchaban, era más importante mantener el negocio que satisfacer a la clientela y, ahora, los clientes y los autores quizá tienen otras referencias que harán más difícil mantener el negocio.

Fotoperiodismo

Simplemente... fotoperiodismo.



Si te ha interesado deberías echarle un vistado a este magnífico post de @kurioso.
¿Qué relación existe entre La verdad sobre el Caso Savolta  y el periodismo?

La relación existente entre el largometraje y el periodismo es fácilmente apreciable. Su protagonista, soberbiamente interpretado por José Luis LópezVázquez, ha pasado a formar parte de la lista de entrañables personajes de ficción que representan los deseos de un pueblo ávido de cambios.

Domingo Pajarito de Soto es un periodista independiente, pobre en recursos económicos pero rebosante de ideales. Comenzará una investigación a raíz de la muerte de un trabajador de la empresa de la familia Savolta y acabará descubriendo toda una trama de contrabando de armas. Su investigación representa la lucha individual de profesionales comprometidos contra grandes entramados empresariales, donde la moral será su único acicate.

Deberá hacer frente a presiones y sobornos para que la información que consigue ir recopilando no salga a la luz, pero Eduardo Mendoza ha creado un personaje de fuertes convicciones que acabarán costándole la confianza y el respeto de aquellos a quienes pretende defender.

Solo y vencido nunca dejará de creer en el cambio y en la existencia de personas que, como él, luchen por descubrir la verdad por encima de las recompensas monetarias. 


¿En qué medida esta película nos ilustra el conflicto social imperante por el que atravesaba España?

La película muestra sin tapujos el conflicto social en el que se encontraba sumida España durante los primeros años del siglo XX.

El transcurrir de la vida de hace cien años aparece fielmente reflejado en el largometraje, donde el conflicto social imperante propicia el surgimiento de una forma alternativa al periodismo oficial. Se trata del periodismo clandestino que intenta abrirse paso en una España invertebrada.

Domingo Pajarito de Soto (como principal exponente del movimiento en la obra) realiza este último tipo de periodismo, obligado a permanecer en la sombra mientras no se ajuste a lo que la burguesía desea mostrar en los medios.

En definitiva, la obra realiza un repaso por la historia de España, del cine español y de la literatura de nuestro país, mostrando la constitución del periodismo como el cuarto poder en España (junto al legislativo, ejecutivo y judicial).

Se sitúa al periodismo como forma de articulación social frente a la corrupción política y empresarial en unos años convulsos que acabarían desembocando en una terrible guerra civil y una dictadura, donde los derechos fueron recortados aún más.

Este desarrollo culmina con la transición hacia un proceso democrático y la llegada de un estado de libertad donde los profesionales pueden finalmente ejercer su profesión lejos de las presiones a las que se habían visto sometidos en años anteriores. Desgraciadamente surgirán otras, pero esa es ya otra historia.
Una asamblea de trabajadores, indignados por la reciente muerte de uno de sus compañeros, da comienzo a una magnífica adaptación cinematográfica. Su director, Antonio Drove, nacido en 1942, abandonó los estudios de Ingeniería Industrial para dedicarse de lleno a su verdadera pasión, el cine. Admirador de John Ford y Nicholas Ray, formó parte de la Escuela de Argüelles, escribió en el periódico El Mundo y rodó un documental sobre Luis Buñuel, otro de los grandes del cine.

Aprendió de Luis García Berlanga el arte de la narración cinematográfica y estuvo siempre comprometido con las necesidades sociales de la época, luchando contra la censura imperante ya desde que publicara su trabajo de prácticas en la Escuela Oficial de Cine, La caza de brujas, en 1967, que le valdría el reconocimiento entre los miembros de su generación.

La verdad sobre el casoSavolta, adaptación de la obra del mismo nombre del escritor español Eduardo Mendoza, se desarrolla en una Barcelona de principios del siglo XX donde la ética de los negocios rivaliza con la obtención de jugosos beneficios. La inestabilidad existente en materia política y laboral permanece reflejada magistralmente, mientras la violenta muerte de un obrero desencadena una investigación periodística (a pequeña escala) que acabará revelando el lucro empresarial por la venta de armamento a países que se encontraban participando en la Primera Guerra Mundial.

Intrigas empresariales y alianzas matrimoniales envuelven el reflejo de una sociedad obrera que empezaba a despertar pero era aplacada brutalmente con asesinatos constantes a líderes sindicales.

La obra supone una crítica feroz a la sociedad de la época y las enormes diferencias existentes entre la clase burguesa y la clase obrera. Los personajes encarnan perfiles de todo tipo donde comprometidos y sumisos se dan la mano en una historia que pretende mostrar la dignidad del pueblo español, lejos de tópicos y censuras. 


Hoy en día estamos hartos de oír hablar de la crisis, de cómo y por qué estamos en una situación económica tan crítica como en la que nos encontramos, de quiénes son o no son los responsables de tamaña recesión económica, de si se pudo (que se pudo) o no evitarla y de tantas otras cosas que aparecen cada día en nuevos documentales, películas o libros.

Otro de los temas estrella es el cambio climático, sí, ese cambio al que muchos abuelitos hacen referencia cuando dicen… “si esto ni es invierno ni es ná, cuando yo era joven los inviernos lo eran de verdad”. Y cierto es que estamos viviendo un invierno demasiado suave, pero el frío llegará, y cuando lo haga echaremos de menos estos inviernos “de mentira”.

Pues bien, ¿y si os dijera que entre estos dos aparentemente distantes temas hay quien ha encontrado una clara conexión? Una argumentación que afirma que no es casual encontrarnos en una situación crítica tanto a nivel económico como a nivel medioambiental.

Este es el caso del libro de Thomas Friedman, “Caliente, plana y abarrotada”, publicado por la editorial Planeta. A lo largo de sus páginas el autor de “La tierra es plana” justifica por qué considera que vivimos en un mundo caliente, plano y abarrotado, haciendo referencia a la globalización, el cambio climático y el creciente aumento de la población mundial.

Las numerosas anécdotas y el lenguaje desenfadado hacen de este libro un buen ejemplar para comprender temas actuales y descubrir nuevas perspectivas.